Díptico Andrew Niccol

Publicado: 30 mayo 2009 de Diego Cabanillas en Críticas
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No es un director ni un autor muy conocido para el gran público. Puedes decir Andrew Niccol que los únicos que diremos quien es son los frikis que como yo sabemos las proezas y logros de ciertos personajes en esto del mundo del cine.

Niccol es un director y guionista de Nueva Zelanda, país que parece ser un nuevo plató y lugar de origen de ciertos talentos para el cine internacional.

¡Yo también soy neozelandes y gano Oscars inmerecidos! ¿Qué pasa?

Empezó a ser conocido en EEUU gracias a un excelente guión que escribió y que dio lugar a “El Show de Truman”, tremendo peliculón dirigido por Peter Weir pese a Jim Carrey. Pero anteriormente hizó Gattaca, primera de las dos películas de las que hoy hablaré de él.

GATTACA, 1997.

Es una película de Ciencia Ficción pura. No es una “soap opera” como Star Trek o Star Wars, o lo que es lo mismo, una película de aventuras sideral. No, como la ciencia ficción pura su argumento surge de ciertas teorías o ideas científicas como la Inteligencia Artificial, los viajes en el tiempo o como es el caso de Gattaca, la manipulación genética.

En cierto modo, esta película que cuenta ya con doce añitos, fue precursora antes de que el tema se pusiese de moda y llegase a la gente gracias a los estudios que se están haciendo ahora al respecto.

La película cuenta con la premisa de que en un futuro muy lejano los padres podrán elegir como querrán que sean sus hijos mediante selección genética. Es un mundo de superhombres con gran capacidad intelectual y física, ejemplares casi perfectos por no decir perfectos. Y ahí están aquellos que surgieron de una apasionada noche de verano y sus padres decidieron salir adelante. Hombres y mujeres no tan perfectos, con problemas de salud e imperfecciones como miopía que no pueden llegar a nada gracias a que la selección se hace mediante estudios genéticos. Claro aquel que no es casi perfecto no será elegido para explorar nuevos planetas o simplemente trabajar delante de un ordenador junto a miles de seres casi perfectos como tú.

Pero si algo tenemos los humanos y los perros es la capacidad de soñar. Pese a las adversidades muchos buscan superar sus límites seas perfecto o no y aunque el contexto no lo haga nada fácil. Un ser geneticamente inferior, un error natural surgido de algo tan aleatorio como dejar que de un espermatozoide y un ovulo cualquiera salga lo que salga sin ninguna clase de control.

Y ahí esta la lucha de nuestro protagonista, que quiere superar sus límites y cumplir su sueño de viajar al espacio. Busca una nueva identidad en un ser perfecto que se quedo paralítico. Un ser cansado de ser perfecto que le provee de orina, sangre, pelo y piel para que pueda pasar por él en un estudio genético y así poder pasar las barreras que hasta ahora a nuestro imperfecto amigo le habían estado vedadas…

... y llegar a ser un chico Martini.

Esa más o menos es la premisa de una película que algunos amantes de la ciencia ficción tienen como una joyita del género. Una película con un futuro más o menos plausible, con un buen diseño de producción que te hace palusible ese mundo. Me gusta particularmente la idea de coches de los años setenta funcionando como vehículos eléctricos. Tiene una gran fotografía mostrando un mundo luminoso porque casi siempre las escenas exteriores se producen en el ocaso (saquen la idea) y un buen trabajo del neozelandes detrás de la cámara y de la pluma.

Ethan Hawke, Uma Thurman y Jude Law hacen un buen trabajo detrás de la cámara. Tampoco es que esta película requiera de un gran talento interpretativo, ya que es un mundo donde todo el mundo va con cara de palo, conscientes de alguna forma de su superioridad y de su capacidad. Pocas veces se desatan las pasiones, y nuestro protagonista, Ethan Hawke así se ha de comportar para perecer perfecto aun no siéndolo.

En definitiva estamos ante una buena película del género, donde algún malintencionado rápido puede decir que es una película de autosuperación que bla bla bla… No, no es que sea una cinta de autosuperación, sino que casi más es un pequeño cuento en un contexto futurista donde una persona para alcanzar sus sueños tiene que luchar contra su propia inferioridad.

La segunda película de este director fue Simone, que no he visto y que retrata a un productor televisivo interpretado por Al Pacino que crea un personaje digital femenino para la televisión que parece de verdad. No parece tener demasiados admiradorers, por lo que directamente nos vamos a su tercera película.

Lord of War, 2005.

¿Por qué leches no usaron este poster en España? ¿No vende tanto como las explosiones?

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Nicolas Cage tiene un problema. Le encanta el dinero aunque el poderoso caballero le lleve a hacer tanta y tanta basura. Parece tener acordado con Jerry Bruckheimer un vale por cincuenta películas que le hacen aparecer en los trabajos que el famoso productor palomitero descerebrado hace para la Disney como La Roca, La Búsqueda 1 y 2, Con Air… A veces el señor Coppola, digo Cage, se escapa entre película y película para el citado productor y rueda basura de similares características, pero otras veces medio sabe elegir el proyecto y es capaz de hacer una buena película por cada diez malas. Podemos hablar de alguna de estas películas como Adaptation, o el caso que nos ocupa, Lord of War. Parece que es cuando se equivoca, pues aunque no creo que sea mal actor, los proyectos que suele escoger dan tanta risa como vergüenza ajena. Y no hablemos de la rata muerta que lleva encima de la cabeza cuando rueda.

¡Nos vamos a forrar!

¡Nos vamos a forrar!

Nicolas Kim Coppola, digo Cage, interpreta a un traficante de armas. Es su trabajo y lo realiza aun siendo poco moral o ético. Le da igual, si no lo hace él lo haría otro, y sabiéndolo hacer él tan bien ¿para qué renunciar a sus beneficios? El vende armas, las compra en el mercado negro y las lleva a África o a Oriente Medio mientras su mujer cree que es una especie de contratista. Simplemente le piden armas y el consigue cargamentos de miles de ellas para llevar a los conflictos más sanguinarios. Él no las usan, piensa que si fallan mejor, pero que las usen otros y le compren más, más y más. En eso consiste. Un negocio como cualquier otro, y aunque fuera de la ley, a él le va muy bien.

Es un hombre hecho de alguna manera a sí mismo. Un superviviente que hace lo que hace porque sabe hacerlo y lo hace bien. No creo que sea mala persona. Es amoral, no es que apruebe lo que hace el mismo, simplemente lo hace y tiene toda una serie de escusas para justificarse a sí mismo.

En toda la historia del personaje interpretado por Cage, contado de forma autobiográfica y que recorre los últimos 20 años de historia internacional, poniendo al personaje en el contexto de la caída de la URSS y como los traficantes de armas se pusieron las botas a partir de ese momento; la película no hace más que denunciar de una forma ágil toda la hipocresía que encierra la política de Estados Unidos en cuanto a la venta de armas. Y así se nos hace ver en su sorprendente final, donde quizás todo pierde, pero siempre termina ganando el mismo, el malo que hay detrás de todos ellos y que solo conoce Cage.

Técnicamente es curiosa y portentosa. Se trata de una película cínica y algo gamberra, por lo que opta por un ritmo ágil (no aburre nada) donde su protagonista amoral pasa como un pillo por las distintas cuestiones morales que se abren. Es irónica y sarcástica, sin que eso sea en ningún caso algo negativo en la película. En un momento dado sale un árabe disparando y mientras dispara suena el ruido de una caja registradora, mostrándonos claramente de que palo va la película. La fotografía esta en algunos momentos bastante saturada, muy colorida mostrando en cierta manera el ambiente de irrealidad en el que vive el personaje de Cage. El resto del reparto esta muy bien como el “guapísimo” Jared Leto, la preciosa Bridget Moynaham como sufrida esposa o Ethan Hawke que repite con el director como el “coyote”.

¡Pilló al correcaminos!

¡Pilló al correcaminos!

Los títulos de crédito de la cinta son brutales, uno de los mejores que he visto y es que la cinta abre siguiendo la vida de una bala desde que se fabrica, se vende, se hace contrabando con ella y se dispara. Curiosos sin duda alguna.

Sin duda una excelente película que me perdí en el cine y posteriormente vi por curiosidad por otros medios. Ahora la tento en el Blu-Ray capado que Sony ha tenido la gentileza de traernos. Eso me abre a otra reflexión y es que esta es una película bastante valiente si atendemos a su nacionalidad. Es estadounidense y se moja en denunciar y hablar de lo que ocurre. No es que sea una película comprometida por una causa, pero puede que pique a ciertos sectores. También debemos observar que más o menos es independiente, apoyada por compañías que estan fuera de las Majors.

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