El hundimiento de Romeo y Julieta en 3D

Publicado: 16 abril 2012 de Diego Cabanillas en General
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 Título: Titanic

Director: James Cameron

Guión: James Cameron

Reparto: Kate Winslet, Leonardo DiCaprio, Billy Zane, Kathy Bathes, Frances Fisher, Gloria Stuart, Bill Paxton, Bernard Hill, Suzy Amis

Fotografía: Russell Carpenter

Música: James Horner

Efectos Especiales: Digital Domain

Duración: 190 minutos

País: EEUU

Año: 1997 y 2012

Distribución: Hispano Foxfilm

Puede que en la situación que todos nos encontramos ahora, resulte insultante o inmoral que un estudio se gaste más de doscientos millones de dólares para hacer una película. Es mucho dinero, dinero que se disparaba con el perfeccionismo de Cameron para rodar una película tal y como el quería. En el año 96 había miedo, Fox le había dado prácticamente un cheque en blanco al señor Cameron con el que no sabían si recuperarían la enorme inversión. Enormes maquetas, estudios, efectos especiales, decoración, vestuario… Todo dedicado a contar la historia del trágico desenlace del famoso trasatlántico. Para compartir gastos, la Fox acudió a Paramount… Era una apuesta muy grande, un tanto insegura, pero ahí estaba Cameron para dar al público lo que quiere ver. Y lo hizo, la película que más había recaudado hasta ese momento, alcanzó el recor de Oscars de Ben Hur. Un éxito, un fenómeno. James Cameron era el Rey del Mundo

Y es cierto, Titanic está hecha para agradar a una gran parte del público. Un cuento de hadas contado a través de la famosa tragedia del Titanic. Gustaba a las chicas, los chicos se sentían atraidos por los efectos especiales y la épica de la cinta. Amor, angustia, terror, acción… Varios géneros se mezclan con una receta precisa para una larga película que sin embargo no aburre.

James Cameron sabe mostrar el dinero que se ha invertido, desarrolla para cada película los equipos y los efectos especiales necesarios para que todo se muestre de la mejor forma posible en pantalla. Los efectos especiales están destinados a contextualizar una historia, la historia no es la que se plega a ellos. Y sí son caros, todo es caro, tardar más de la cuenta en rodar una película es caro… Pero Cameron tenía una idea en mente, y aunque fuera un rodaje difícil, quería que la película saliese tal y como él la había concebido.

Y claro, hacer realidad la imaginación y la forma de entender el cine de James Cameron es un negocio caro. Que la mayoría de las veces ha salido bien, pero es caro. Enormes decorados, maquetas, mecanismos, enormes avances en efectos digitales… Coordinar todo eso para sacar una toma que le guste al director es un trabajo enorme, una pesadilla y así fue el rodaje…

Pero claro, como he dicho tiene todos los elementos para encandilar al público. Dos enamorados, destrucciones, un malo muy malo con su ayudante, injusticia, moralina, cierta ingenuidad… Tenemos hasta un caballero “cenicienta” que lo tiene difícil para liberar a la princesa del castillo en el que la ha encerrado la reina malvada.

En Titanic todo es enorme. Una producción absolutamente demencial, que por otra parte no concibo de otra forma. Rodaron antes de hacer el guión en las localizaciones reales del barco. Submarinos a cuatro mil metros de profundidad con cámaras panavisión preparadas para soportar la enorme presión. Una réplica casi completa del barco en un enorme tanque con sus mecanismos preparados para levantar la estructura. Unos enormes decorados que intentan ser la réplica de los espacios del Titanic en sus mejores tiempos y que llenan de agua. Rodaje en Nueva York, Baja California y Halifax, tres horas y cuarto de película, canción cantanda por Celine Dion, efectos especiales novedosos por parte de Digital Domain, creada por James Cameron para estos menesteres (junto con Weta probablemente la mejor empresa para estas cuestiones).  En definitiva, a James Cameron no le va mucho el cine de arte y ensayo. Lo suyo es tener doscientos cincuenta millones con los que llevar a cabo su concepción de una película tal y como quiere hacer, revolucionando todo lo que se ha hecho hasta entonces. Y sin embargo, tiene cierto corte clásico de agradecer, de esas grandes producciones de antaño con medios que parecían ilimitados que suponían el gran cine clásico de los años cincuenta y sesenta.

Al final, pues no deja de recurrir a grandes tópicos de la cultura universal para contar la historia en el contexto del accidente del trasatlántico. Romeo y Julieta luchando por su amor contra malos excesivos, en un contexto clasista. Ese clasismo anglosajón que hacía que en los albores del Siglo XX una persona igual que tú fuese considerado más o menos persona según su nivel de ingresos, esa sociedad clasista donde la normalidad era lo ilógico, lo de vivir de acuerdo a unas reglas que ya estaban pasadas de moda, con trajes y vestidos ridículos, con amaneramientos hipócritas, racismo interclasista… Claro, esto lo miramos en su momento desde un momento muy cercano al Siglo XXI, lo miramos ahora con cien años más de progreso y retroceso social. En algunos puntos reducidos, sigue pasando, a otra escala, pero de igual manera. Pero eran las convenciones sociales, aquí probablemente muy exageradas por Cameron para construir su cuento.

Poco sentido tiene en ocasiones hablar de interpretaciones en estas cintas. Kate Winslet estuvo nominada. Desde luego es la que mejor lo hace. DiCaprio tendría que proguesar desde imagen en carpetas colegiales para pasar a ser un actor respetado como lo está hoy en día. Billy Zane está muy limitado en su papel de lobo feroz, probablemente el papel más desafortunado del filme por su exceso como malvado de la función.

Titanic, pese a lo que supuso un enorme éxito para la industria, cines llenos durate semanas para seguir la historia de Jack y Rose, ha recibido también una corriente negativa, de gente que se iba desmarcando de considerar esta cinta válida. Probablemente porque le gustaba a mucha gente, de todas las edades y toda condición. No vamos a quitar a la película el valor de haber sido capaz de conjugar la comercialidad con cierto cuidado cinematográfico. Probablemente su número de Oscars responden más al éxito de la cinta y reconocer un laborioso trabajo que a lo que realmente mereciera. Pero tampoco podemos medir la calidad de la película por números de Oscars. Eso no significa nada a nivel cinematográfico más allá que la mera curiosidad. Tampoco vamos a negar su calidad en varios apartados técnicos, es una película prodigiosa en ese aspecto. Decorados, vestuarios, diseño de producción, etc, etc, etc. Pero después hay que saber escribir, montar todos esos elementos y construir algo válido. Y ahí voy que el número de Oscars no significa que esta sea la mejor película de la historia junto con Ben Hur y El Retorno del Rey, simplemente es una película que se deja ver muy bien, admirable en apartados técnicos y que ha sabido dirigirse al público con historias de fácil digestión. Se lleva de calle a gran parte del público.

Y ese probablemente es el valor de esta cinta. Tendrá más o menos momentos discutibles, pero al menos es una muestra muy digna de superproducción donde los enormes gastos técnicos está destinados a contarnos una historia y no al revés, donde todo está realizado para dotar a la cinta de un contexto y una ambientación que te haga disfrutar de la misma.

Nos ha llegado ahora en 3D. Soy incapaz de valorar esta tecnología o de lo que aporta o deja de aportar. Sencillamente porque no distinguí nada, solo todo un poco más borroso y oscuro. A veces se notaba algo más de profundidad, pero vamos, nada que destaque para que no sea preferible una buena proyección Digital 2D. Probablemente mi proyección fue bastante mala, probablemente, pero vamos, si me tienen que justificar con esto pagar algunos euros de más, no está justificado, sino timado. Y eso que James Cameron era el que sabía pasar una película 2D al 3D, pero no vi la película de forma diferente para justificar una opción sobre la otra. Prefiero ganar en nitidez, resolución que en este nuevo cine cada vez más fallido.

comentarios
  1. Álvaro Casanova dice:

    Parece que hice bien en no ceder a las tentaciones tridimensionales. La volveré a ver, pero sin 3D.

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