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  • Título: Stardust
  • Director: Matthew Vaughn
  • Intérpretes: Charlie Cox, Claire Danes, Michelle Pfeiffer, Robert de Niro, Mark Strong, Sienna Miller
  • País: Reino Unido
  • Año: 2007
  • Género: Fantástico
  • Duración: 130 min
  • Guión: Jane Goldman, Matthew Vaughn (Novela: Neil Gaiman)
  • Música: Ilan Eshkeri
  • Calificación: 7,5/10

A la hora de ver Stardust hay que tener una cosa clara: es imprescindible dejarse atrapar por la atmósfera fantástica que desde el primer minuto inunda la pantalla. Abstraerse de prejuicios y disfrutar de esta buena película es el mejor consejo posible. De lo contrario, llegaríamos a denostarla por ser precisamente lo que pretende: un relato de hadas como de los que ya quedan pocos en el séptimo arte.

Embarcarnos en Stardust es gozar de lo irreal, lo maravilloso, de un guión muy alejado de lo visceral para situarse en ese lugar del corazón que muchos ya creíamos perdido en lo más recóndito de nuestra infancia. Porque ver Stardust es volver a ver héroes camuflados en humildes ciudadanos, brujas malvadas, bellas damiselas que necesitan ser rescatadas, hombres poderosos que ansían aún más gloria, amén de una retahíla de monstruos animados que siempre nos han provocado risa y dolor de cabeza a partes iguales.

No, definitivamente Stardust no parece el producto más original que se haya creado… Hasta que terminamos de ver la película. Es entonces cuando nos damos cuenta de que las dos horas se han pasado volando, de que nuestro cerebro ha sido catapultado a ese extraordinario mundo de Stormhold, donde Tristán Thorn busca un regalo para su amada que acabará redundando en él mismo. Como en los añejos relatos de El Barco de vapor, aquí nada es lo que parece, en cualquier momento un personaje puede disparar un rayo o ser convertido en una rata, ya que todo está construido en base a que la imaginación es el más bello don que ha podido tener el ser humano.

No debemos olvidar, por tanto, que estamos ante una película para todos los públicos. Sin sangre, sin vísceras, sin sexo, sin nada que violente la mente de los más jóvenes. Y a pesar de ello, siguiendo la estela dejada por Pixar, en ningún momento resulta edulcorada, ñoña o tópica. Cualquiera puede verla, y cualquiera puede estar sujeto a las consecuencias que de ella se desprendan: nostalgia, felicidad, alegría, amor, aflicción, melancolía, esperanza… Una pléyade de sentimientos que en muchos espectadores confluirán de manera irremediable. Pero para ello hay que tener alma, afán de soñar, anhelo de volver a una época perdida. Absténgase los inhumanos, bienvenidos sean los aventureros. A vivir se ha dicho.

  • Título: Esto es la guerra
  • Director: McG
  • Intérpretes: Reese Witherspoon, Chris Pine, Tom Hardy, Til Schweiger, Chelsea Handler, Angela Bassett
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2012
  • Género: Comedia romántica
  • Duración: 98 min
  • Guión: Tim Dowling, Burr Steers, Marcus Gautesen
  • Música: Christophe Beck
  • Calificación: 1,5/10

Durante los últimos años, la industria de Hollywood se ha especializado en producir un tipo muy concreto de comedias románticas: aquellas que, independientemente de las características de sus personajes, vuelcan todas sus aspiraciones cinematográficas en un compendio de tópicos. Esto es la guerra no es más que el enésimo subproducto que trata de vendernos una idea mil y una veces explotada en el cine norteamericano.

La premisa del filme que dirige McG (director de Terminator Salvation) es que nos atraiga el triángulo amoroso que forman una mujer de mediana edad, que ha atravesado por varios fracasos amorosos, y dos aparentes “tipos duros” que trabajan en una agencia de investigación secreta. Desde luego, el planteamiento inicial ya peca de una falta de credibilidad considerable, pero la puesta en práctica es desastrosa.

Para empezar, durante la hora y media que dura la película se entremezclan la comedia romántica y un bochornoso intento de thriller, orquestado cuando ambos agentes persiguen a un delincuente internacional. Resulta lamentable ver a dos buenos actores como Reese Witherspoon y Tom Hardy mezclados en este engendro que avanza irremediablemente por un camino que ya nos conocemos de sobra. Es casi un delito de propiedad intelectual atribuir este guión a alguien, puesto que éste se nutre de toda la historia reciente del lado más malo de Hollywood, sin que exista un mínimo resquicio de originalidad. No faltan a la cita la amiga lujuriosa, los serviciales compañeros de trabajo (lamentable que destinen recursos públicos para fines privados con la que está cayendo) o los presuntos “malos” que más bien parecen payasos de circo sobreactuados. Aun con todas estas lacras, podría haber salido algo mínimamente potable de no existir ciertas situaciones que se asemejan a las que podemos encontrar en cualquier telefilme de Antena 3 los sábados por la tarde, donde la vergüenza ajena y los inverosímiles giros de guión alcanzan su cota más alta.

Olvidada toda posibilidad de encontrar algo aceptable en el lado artístico de la película, es necesario plantearse una reflexión sobre su vocación comercial. ¿Hay gente que sigue pagando por ver cosas como ésta? Desde luego, no cabe en este caso la justificación de “yo voy al cine para entretenerme” porque, ¿qué entretenimiento puede haber en ver otra vez lo mismo de siempre, sin ningún rastro de química entre los actores, sin posibilidad de esbozar siquiera una sonrisa a pesar de que estamos ante una supuesta comedia, y todo ello de la forma más mascadita posible? Una cosa son las películas comerciales y otra cosa son las tomaduras de pelo. Adivinen a cuál de éstas categorías pertenece Esto es la guerra.

PD: Una pregunta más… ¿Era necesario contratar a tres guionistas para esto?

Las películas de 2013

Publicado: 2 enero 2013 de Álvaro Casanova en General

Una vez acabado el año 2012, que nos ha otorgado grandes películas (muchas de las cuales todavía están por estrenar en nuestro país como Django desencadenado, Amor, Lincoln o The Master), toca echar un vistazo a lo que nos depara la cartelera para este próximo 2013.

 

Movie 43 (estreno previsto en España: 1 de febrero)

Típica película de episodios con un nexo central: dos hermanos que intentan encontrar por todos lados ‘Movie 43’, un filme prohibido en casi todo el mundo. No pasaría de mera curiosidad de no ser por su tremendo reparto: Hugh Jackman, Kate Winslet, Naomi Watts, Gerald Butler, Chloë Grace-Moretz, Emma Stone, Uma Thurman, Richard Gere…

 

Gangster Squad (8 de febrero)

No llevamos demasiadas películas de cine negro en este siglo, por lo que esta obra dirigida por Ruben Fleischer (Bienvenidos a Zombieland) parece ser una de las pocas esperanzas para revivir este género. Se sitúa en los años 40, donde un equipo de policías intentará atrapar a un ladrón judío interpretado por Mickey Rourke.

 

Jungla de Cristal 5 (15 de febrero)

Quinta entrega de una de las sagas de acción más famosas. Tras la criticada cuarta película, Bruce Willis vuelve a dar vida a John McClane, en esta ocasión bajo las frías calles de Moscú. Dirige John Moore (Max Payne).

 

Carrie (15 de marzo)

Remake de la popular película de Brian de Palma, sobre una adolescente que posee poderes psíquicos. Hay motivos para el optimismo: Chloë Grace Moretz será Carrie y Juliane Moore, su madre.

 

Oz, un mundo de fantasía (15 de marzo)

Precuela de la mítica El mago de Oz. A los mandos está el nunca inadvertido Sam Raimi.

 

The Host (22 de marzo)

Tras la denostada In Time, Andrew Niccol se embarca en una obra que a priori no ofrece demasiadas expectativas: está basada en una obra de Stephanie Meyer, autora de Crepúsculo. Sin embargo, hay que tener fe en alguien que ha dirigido películas como Gattaca o El señor de la guerra. La joven Saoirse Ronan será la protagonista.

 

Oblivion (12 de abril)

Ambiciosa película de ciencia ficción la que dirige Joseph Kosinski (TRON Legacy). Bajo una poderosa campaña viral y un no menos espectacular tráiler, Oblivion se presenta como uno de las películas que más expectativas generan de cara a este 2013. Tom Cruise, Morgan Freeman Olga Kurylenko y Nikolaj Coster-Waldau (AKA Jaime Lannister) forman parte del reparto.

 

Iron Man 3 (26 de abril)

Tras el éxito de las últimas producciones de Marvel, que tuvieron su colofón con Los vengadores, se avecina una nueva tanda de películas de superhéroes, que finalizarán con la secuela del mencionado crossover. Todo comenzará con esta tercera entrega de la saga del superhéroe al que da vida Robert Downey Jr. En esta ocasión, Jon Favreau pasa el testigo de la dirección a Shane Black (Kiss Kiss Bang Bang), que ha comparado la película con las novelas de Tom Clancy. Sale del reparto Scarlett Johansson para dar paso a un buen cuarteto de actores: Ben Kingsley, Don Cheadle, Guy Pearce y Rebecca Hall.

 

Stoker (10 de mayo)

Primer proyecto estadounidense del alabadísimo director surcoreano Park Chan-wook (Oldboy, Sympathy for Mr./Lady Vengeance). Mia Wasikowsa interpretará a una chica que, tras la muerte de su padre, volverá a contactar con su tío.

 

El gran Gatsby (17 de mayo)

El australiano Baz Luhrmann está a los mandos de esta nueva adaptación de la mítica obra de Francis Scott Fitzgerald. Leonardo di Caprio se mete en la piel de Gatsby, y estará escoltado por la siempre óptima Carey Mulligan y por Tobey Maguire. Criticada por Robert Redford (que protagonizó la versión de 1974), habrá que ver si la apuesta de Luhrmann hace justicia a la novela original o se convierte en un mero sucedáneo de Moulin Rouge.

 

Resacón 3 (31 de mayo)

Uno de los éxitos de taquilla de 2013 será, a buen seguro, la tercera parte de la saga dirigida por Todd Phillips. En esta ocasión no habrá boda… pero sí retorno a Las Vegas, la ciudad donde todo comenzó. Nada más se sabe por el momento.

 

After Earth (7 de junio)

El indio Shyamalan, que cuenta con una amplia legión de seguidores pero también con muchísimos detractores, tiene ante sí una nueva revalida para convencer a estos segundos. After Earth nos sitúa mil años después de que los habitantes de La Tierra se viesen obligados a dejar el planeta para acudir a Nova Prime. Sin embargo, durante una misión el legendario general Cypher Raige y su hijo de 13 años se estrellan contra el planeta tierra. Will Smith y su hijo Jaiden volverán a ser el dueto protagonista tras En busca de la felicidad.

 

Side Effects (14 de junio)

Posiblemente estemos ante una de las últimas películas de Steven Soderbergh, un director que en apenas 50 años de vida ha rodado casi treinta películas con resultados  muy dispares. Esta nueva obra se adentra en el mundo de la psicofarmacia de la mano de Jude Law y Catherine Zeta-Jones.

 

Man of Steel (21 de junio)

Posiblemente la película más esperada de 2013 sea este reinicio de Superman. Zack Snyder dirige esta complicada producción, asesorado eso sí por Christopher Nolan. Henry Cavill será el protagonista de esta obra que, por el momento, ha dado mucho de que hablar tras su espectacular tráiler.

 

Pacific Rim (12 de julio)

Guillermo del Toro (Hellboy, El laberinto del fauno) dirige esta película de ciencia-ficción que, de momento, parece recordar demasiado a la saga Transformers.

 

El llanero solitario (19 de julio)

Gore Verbinski (Piratas del Caribe, Rango) vuelve a aliarse con Johnny Deep con motivo de la adaptación de este popular western.

 

Lobezno inmortal (26 de julio)

Aunque a primera vista podría parecer que estamos ante una secuela de Orígenes: Lobezno, lo cierto es que la película dirigida por James Mangold (En la cuerda floja) se sitúa después de X-Men 3: la decisión final, y contará las peripecias del popular superhéroe tras los sucesos acaecidos en la tercera parte de la saga de Marvel. Evidentemente, Hugh Jackman será el protagonista.

 

Guerra Mundial Z (2 de agosto)

Adaptación cinematográfica de la popular novela de Max Brooks. Pese a que en principio parecía utópico llevarla a la gran pantalla (por el propio carácter del libro, compuesto a base de diversos testimonios), el director Marc Forster (Descubriendo nunca jamás, Quantum of Solace) se animó a intentar lo imposible, con Brad Pitt en el papel protagonista. De momento, el tráiler no ha decepcionado.

 

300: Rise of an Empire (9 de agosto)

Spin-off de la popular película de Zack Snyder. Parece que el propio Snyder es el encargado del guión, pero en esta ocasión la dirección pasa al casi novel Noam Murro. Tampoco estarán presentes los principales protagonistas de la obra de 2006, como Gerald Butler o Lena Headey.

 

Elysium (16 de agosto)

Tras el éxito de su opera prima, District 9, el sudafricano Neill Blomkamp se pone a los mandos de una nueva obra de ciencia-ficción con crítica social incluida. En esta ocasión, la película versará sobre una sociedad gobernada por Rhodes (Jodie Foster) en la que los ricos viven en la lujosa estación espacial Elysium mientras que los pobres, entre los que destaca la figura de Max (Matt Damon) sobreviven como pueden en una devastada Tierra.

 

Kick-Ass 2 (23 de agosto)

Secuela de la película dirigida en 2010 por Matthew Vaughn, que en esta ocasión cede el testigo a Jeff Wadlow (Rompiendo las reglas). Por el camino se ha quedado Nicolas Cage, que no repetirá su sorprendente papel. La cara nueva en el reparto será Jim Carrey.

 

Thor: el mundo oscuro (31 de octubre)

Siguiendo la estela de secuelas de cara a Los vengadores 2 (fechada en principio para 2015), el superhéroe del martillo volverá a dar la cara en compañía de casi todo el reparto de su predecesora. El cambio ha venido en la dirección: al criticado Kenneth Branagh le sustituye Alan Taylor, que ha trabajado en series como Los Soprano, Deadwood, Mad Men, Roma, Boardwalk Empire o Game of Thrones. Ahí es nada…

 

El juego de Ender (1 de noviembre)

La obra de culto literaria elaborada por Orson Scott Card tendrá por fin su versión en el séptimo arte. Gavin Hood (Tsotsi, X-Men Orígenes: Lobezno) dirigirá una película donde el papel de Ender recaerá en Asa Butterfield (La invención de Hugo). En el reparto figuran también Harrison Ford, Ben Kingsley o Viola Davis.

 

Oldboy (1 de noviembre)

Remake de la película surocoreana del mismo título, una de las producciones orientales más conocidas (y reconocidas) a nivel internacional. Josh Brolin y Samuel L. Jackson serán los protagonistas en una polémica obra dirigida por el no menos controvertido Spike Lee (La última noche, Plan oculto). Los fans llevan tiempo esperando con el cuchillo entre los dientes.

 

Los juegos del hambre: En llamas (22 de noviembre)

Secuela de la película dirigida por Gary Ross este pasado 2012. Evidentemente, adaptará la segunda novela de la popular saga literaria de Suzanne Collins. Veremos si la interpretación de Jennifer Lawrence, que tiene posibilidades de llegar al estreno de la película con su primer Oscar bajo el brazo (si Jessica Chastain lo permite, claro) es suficiente para mejorar los registros de su antecesora, que ya resultó un rotundo éxito de taquilla. Por cierto, debuta en la saga el gran Phillip Seymour Hoffman que, por qué no, también puede llegar con su segunda estatuilla en el bote.

 

El Hobbit: la desolación de Smaug (13 de diciembre)

En un año repleto de secuelas, no podía faltar la segunda entrega de El Hobbit, libro que no llega a las 400 páginas pero que al genio de Peter Jackson le permite sacar tres películas de casi tres horas de duración cada una. La primera parte ha triunfado en cuanto a resultados económicos y no ha defraudado en absoluto a los que ya vibraron con El Señor de los Anillos. Veremos si PJ sigue haciendo justicia al universo de Tolkien.

 

Además de las anteriormente mencionadas, hay otro buen puñado de películas a priori interesantes que tienen previsto su estreno para este 2013, aunque de momento sin fecha de estreno confirmada para nuestro país. Por desgracia, ya sabemos que muchas de ellas se retrasarán al año siguiente…

 

Before Midnight

Dir: Richard Linklater; Int: Julie Delpy, Ethan Hawke

 

Blood Ties

Dir: Guillaume Canet; Int: Marion Cotillard, Mila Kunis, Zoe Saldana

 

Caught in flight

Dir: Olivier Hirschbiegel; Int: Naomi Watts, Naveen Andrews, Charles Edwards

 

Dead Space

Dir: D.J. Caruso; Int: ¿?

 

Devil’s Knot

Dir: Atom Egoyan; Int: Reese Witherspoon, Colin Firth, Mireille Enos

 

Dust to dust

Dir: Scott Cooper; Int: Christian Bale, Casey Afflec, Zoe Saldana

 

Ha nacido una estrella

Dir: Clint Eastwood ; Int: ¿?

 

Her

Dir: Spike Jonze; Int: Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara

 

Inside Llewyn Davis

Dir: Joel Coen, Ethan Coen; Int: Oscar Isaac, Carey Mulligan, John Goodman

 

I Walk with the Dead

Dir: Nicolas Winding Refn; Int: Carey Mulligan

 

Kane & Lynch

Dir: F. Gary Gray; Int: Bruce Willis, Jamie Foxx

 

Knights of Cups

Dir: Terrence Malick; Int: Christian Bale, Cate Blanchett, Natalie Portman

 

Labor Day

Dir: Jason Reitman; Int: Kate Winslet, Josh Brolin

 

L’ecume des jours (Mood Indigo)

Dir: Michel Gondry; Int: Audrey Tautou, Romain Duris, Omar Sy

 

Machete Kills

Dir: Robert Rodríguez; Int: Danny Trejo, Mel Gibson, Jessica Alba

 

Malavita

Dir: Luc Besson; Int: Robert de Niro, Michelle Pfeiffer, Tommy Lee Jones

 

Nightingale

Dir: James Gray; Int: Joaquin Phoenix, Marion Cotillard, Jeremy Renner

 

Only God Forgives

Dir: Nicolas Winding Refn; Int: Ryan Gosling, Kristin Scott Thomas, Yayaying

 

Paradise Lost

Dir: Alex Proyas; Int: Benjamin Walker, Bradley Cooper, Dominic Purcell

 

Safe Haven

Dir: Lasse Hallström; Int: Julianne Hough, Josh Duhamel, Cobie Smulders

 

Sin City: a dame to kill for

Dir: Frank Miller, Robert Rodríguez; Int: Mickey Rourke, Rosario Dawson, Jamie Chung

 

Switch (precuela de Jackie Brown)

Dir: Daniel Schechter; Int: John Hawkes, Ty Burrell, Mos Def

 

The Comedian

Dir: Sean Penn; Int: Robert de Niro, Kristen Wiig

 

The Counselor

Dir: Ridley Scott; Int: Brad Pitt, Michael Fassbender, Cameron Díaz

 

The Disappearance of Eleanor Rigby: His / Hers (dos películas)

Dir: Ned Benson; Int: James McAvoy, Jessica Chastain, Ciarán Hinds

 

The Guernsey literary and Potato Peel Pie Society

Dir: Kenneth Branagh; Int: Kate Winslet

 

The Man who sold the World

Dir: Bill Condon; Int: Benedict Cumberbatch, Laura Linney, Daniel Brühl

 

The Monuments Men

Dir: George Clooney; Int: George Clooney, Cate Blanchett, Matt Damon

 

The Nymphomaniac

Dir: Lars von Trier; Int: Charlotte Gainsbourg, Shia LaBeouf, Stellan Skarsgard

 

The Tiger

Dir: Darren Aronofsky; Int: Brad Pitt

 

The Wolf of Wall Street

Dir: Martin Scorsese; Int: Leonardo di Caprio, Jonah Hill, Matthew McConaughey

 

The Zero Theorem

Dir: Terry Gilliam; Int: Christoph Waltz, Mélanie Thierry, Tilda Swinton

 

Trance

Dir: Danny Boyle; Int: James McAvoy, Vincent Cassell, Rosario Dawson

 

Under the Skin

Dir: Jonathan Glazer; Int: Scarlett Johansson, Paul Branningan, Robert J. Goodwin

 

Winter’s Tale

Dir: Akiva Goldsman; Int: Russell Crowe, Will Smith, Colin Farrell

 

Zombieland 2

Dir: Ruben Fleischer; Int: Woody Harrelson, Jesse Eisenberg, Emma Stone

 

 

* La información sobre directores y reparto, además de buena parte de las imágenes, han sido extraídas de la página web Filmaffinity.

ElHobbitarjhasklda

  • Título: El Hobbit: Un viaje inesperado
  • Director: Peter Jackson
  • Intérpretes: Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, James Nesbitt, Aidan Turner, Graham McTavish, Jed Brophy, Stephen Hunter, Hugo Weaving, Cate Blanchett, Andy Serkis, Christopher Lee, Elijah Wood, Ian Holm.
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2012
  • Género: Aventuras
  • Duración: 166 min
  • Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson, Guillermo del Toro (Novela: J.R.R. Tolkien)
  • Música: Howard Shore
  • Calificación: 08/10

Tras la exitosa trilogía cinematográfica de El Señor de los Anillos, Peter Jackson regresa con la adaptación de El Hobbit, de J.R.R. Tolkien. A modo de precuela, El Hobbit: Un viaje inesperado nos introduce en la piel de Bilbo Bolsón, quien se embarcará en viaje junto al mago Gandalf y un grupo de enanos en busca de la tierra de Erebor, conocido como la Montaña Solitaria, lugar que guarda un tesoro protegido por el implacable dragón Smaug.

Cuando en 2001 se iba a estrenar El Señor de los Anillos: la comunidad del anillo, pocos creían que el director Peter Jackson fuese a realizar un buen trabajo en la adaptación de tan mítico libro de J.R.R. Tolkien. Había mucho que contar, demasiados personajes que presentar en apenas tres horas, decían los escépticos. Sin embargo, el neozelandés logró elaborar una más que notable película, encumbrada por su ambientación y su banda sonora. Sus dos secuelas no hicieron sino mejorar la calidad cinematográfica de la primera parte; no en vano, El Retorno del Rey se llevó once Premios Oscar, entre ellos el de mejor película y mejor director.

Tras el rotundo éxito de la trilogía, Jackson volvió a emprender una idea que permanecía en su cabeza desde la década de los 90: la adaptación de El Hobbit, también escrita por Tolkien, y que de hecho permitió al británico escribir posteriormente El Señor de los Anillos. Sin embargo, se presentaban dos problemas. Por un lado, el carácter más infantil de El Hobbit respecto de la trilogía que le sucedió (hay que recordar que en un principio Tolkien escribió la novela para sus hijos y no con un carácter comercial). Por otro lado, su escaso volumen: poco más de trescientas páginas. Una cifra escasa, que lo es más aún si tenemos en cuenta que Jackson planeó desde el principio dividir El Hobbit en tres películas. Con este dato, los más pesimistas vaticinaron que la adaptación al cine poseería cantidades industriales de ‘relleno’ para compensar la escasa duración que en un principio podría tener.

Sin embargo, desde los primeros minutos podremos comprobar que las críticas negativas hacia la obra de Jackson no girarán en torno a este punto. Al comienzo, la película nos traslada al agujero-hobbit de Bilbo Bolsón (interpretado de nuevo por Ian Holm en su versión anciana), quien escribe una carta a su sobrino Frodo narrándole una fabulosa historia en la que se embarcó sesenta años antes. Una historia que comienza en una tranquila mañana de la Comarca, con la llegada del mago Gandalf a la casa de Bilbo (ahora caracterizado por Martin Freeman). Esa misma noche, el hobbit recibe la visita de trece enanos, que le proponen embarcarse en un viaje arriesgado pero con un valiente propósito: recuperar en Erebor el tesoro y el reino que el dragón Smaug arrebató a los enanos hacía ya muchos años. A pesar de las dudas iniciales de Bilbo, el hobbit decide aceptar la difícil empresa y se une a los enanos y a Gandalf en un viaje que les deparará muchas dificultades en forma de orcos, trasgos, trolls… Y también algún viejo conocido de El Señor de los Anillos.

Rodada con la novedosa tecnología 3D a 48 fotogramas por segundo (el doble que hasta ahora), El Hobbit: un viaje inesperado no disminuye un ápice la calidad audiovisual de sus predecesoras. La fotografía y el diseño artístico permanecen enmarcados en una belleza casi sin parangón, a pesar de que se pierde buena parte de la epicidad que otorgaban los escenarios de El Señor de los Anillos. Lo que sí ha facilitado la tecnología es el diseño de los personajes no humanos, particularmente los trasgos y los trolls, cuyos rasgos faciales se ven claramente más definidos. La banda sonora, si bien se le puede achacar que en ciertos momentos recuerda excesivamente a la de la consabida trilogía, mantiene muy bien el tipo y facilita la inmersión en la película. Aquí también hay que destacar los efectos sonoros, que en el transcurso de cada batalla logran un impacto sensorial que hace temblar los oídos del espectador. Tampoco hay que achacar nada a la caracterización de Martin Freeman como Bilbo. El británico cumple con lo que se esperaba de él, dando vida a un personaje cuya interpretación en principio no gozaba de demasiada dificultad por el propio carácter templado que Tolkien imprimió al hobbit en su obra.

Por tanto, El Hobbit: Un viaje inesperado es una película totalmente recomendable a aquellos que quedaron fascinados con la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson. Pese a que en esta ocasión se pierda el factor sorpresa y parte de la gran carga épica de las anteriores películas, la nueva adaptación de Jackson merece una oportunidad. No olvidemos que esta película, al igual que las anteriores, es sólo la primera parte de una obra coral que quedará completa con las dos inminentes secuelas: El Hobbit: La desolación de Smaug se estrenará en 2013 y El Hobbit: Partida y regreso, con la que concluirá la nueva trilogía en 2014.

Hobbioarsjroai

  • Título: Winter’s Bone
  • Director: Debra Granik
  • Intérpretes: Jennifer Lawrence, John Hawkes, Lauren Sweetser, Sheryl Lee, Kevin Breznahan, Isaiah Stone
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2010
  • Género: Drama / Thriller
  • Duración: 100 min
  • Guión: Debra Granik, Anna Rosellini (Novela: Daniel Woodrell)
  • Música: Dickon Hinchliffe
  • Calificación: 7/10

En los helados bosques de Missouri, la joven Ree Dolly (Jennifer Lawrence) recibe la noticia de que su padre Jessup, nada más salir de prisión preventiva, ha desaparecido misteriosamente. Si  Jessup no se presenta al juicio, Ree perderá la casa y con sus dos hermanos y su enferma madre se verá obligada a vivir en la fría naturaleza. Por tanto, Ree se pondrá manos a la obra y lo dejará todo para localizar a su progenitor.

Desde hace algunos años, la Academia de Hollywood suele colar una película de cine independiente entre las candidatas al Oscar a mejor película. Algunas han obtenido mejores resultados que otras (no olvidemos que En tierra hostil ganó la estatuilla en 2009), pero casi todas han acabado más o menos sepultadas en el olvido.

El caso de Winter’s Bone no dista mucho de esa tesitura. Se trata de una película más que correcta, buena, que se puede disfrutar plenamente durante el poco más de hora y media que dura. Pero poco de ella perdura, no hay escenas memorables, ni frases lapidarias, ni siquiera un mensaje que tenga opciones de calar en el público. Pero seríamos injustos en catalogar a la obra de Debra Granik como una película prescindible. En estos tiempos aciagos para el género western, Winter’s Bone es un ejercicio más o menos cercano a lo que otrora era considerado como la cuna de varias de las mejores películas norteamericanas. No en vano, ya la protagonista muestra indicios serios de que podría aparecer en cualquier obra de los Ford, Peckinpah o Howard Hawks. Ree es un personaje sombrío, con una gran responsabilidad pero que lucha con las pocas fuerzas que le quedan en un entorno hostil. Esto no se podría haber conseguido, lógicamente, de no ser por la gran actuación de una Jennifer Lawrence a la que, decepcionantemente, se la recordará más por su papel en la fastuosa Los juegos del hambre.

La atmósfera con la que Granik dota a su obra es digna de los mejores ambientes crepusculares del Lejano Oeste. Sin pistolas, sin sombreros ridículos, sin arena y sin saloons, pero con muecas despectivas, palabras áridas y mucha mala leche, Winter’s Bone intenta teletransportarnos a una época que en el cine considerábamos ya como irremediablemente perdida. Y es que, pese a que pocos se hayan atrevido con ello, la actualidad también puede ser una digna etapa en la que situar un western. De momento, Winter’s Bone ha dado un paso muy importante. Ahora sólo hace falta un guión más sólido para dar cobertura a tan buenas intenciones que Granik nos proporciona en este notable, pero olvidable, intento de reverdecer viejos laureles.

  • Título: El velo pintado
  • Director: John Curran
  • Intérpretes: Naomi Watts, Edward Norton, Liev Schreiber, Toby Jones, Diana Rigg, Anthony Wong, Chau-Sang
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2006
  • Género: Drama romántico
  • Duración: 125 min
  • Guión: Ron Nyswaner (Novela: W. Somerset Maugham)
  • Música: Alexandre Desplat
  • Calificación: 8,5/10

El velo pintado no es uno de esos dramas románticos que buscan la lágrima fácil. Aquí no hay palabras grandilocuentes ni situaciones forzadas para que el espectador se enternezca artificialmente. La obra de John Curran va más allá, pretende construir, a partir de la belleza de sus imágenes y de la impecable banda sonora, un relato lo más verídico posible que además nos inmiscuya en la trama de tal manera que no se pierda el mágico toque que siempre se espera de este tipo de películas: que golpee al alma, pero de manera sincera, directa y tratando que perdure lo máximo posible.

Todo comienza en la Inglaterra de los años 20. Kitty, mujer de alta sociedad y harta de ser considerada como una vulgar ‘solterona’, decide casarse con Walter, un joven médico. Pronto, Kitty se da cuenta de que no ama a su marido lo más mínimo. Entonces, Walter decide llevarse a su mujer a una remota zona de China, donde el médico será la última esperanza ante el cólera que está asolando a la población.

Sin embargo, estas escenas iniciales no hacen justicia a la película. Los primeros veinte minutos pecan de mucha vulgaridad, reinando a sus anchas el tópico e incluso el sopor. Pero cuando la acción nos traslada a la China del cólera, todo cambia. Lo que antes era lúgubre y casi intrascendente, pasa a ser lírico y conmovedor. Es aquí cuando El velo pintado comienza de verdad, cuando la fuerza de sus imágenes se desliza tan suavemente por nuestros ojos como la excelente banda sonora lo hace por los oídos. No encontraremos unos diálogos que hagan historia, pero sí un material audiovisual que roza lo sensacional. El trabajo en la fotografía es absolutamente impecable, y realmente extraña que no haya sido tan valorado por los premios cinematográficos como el de la banda sonora, que cosechó un merecido Globo de Oro (recordemos que competía con La fuente de la vida, muy lograda desde el punto de vista musical).

Por si fuera poco, El velo pintado puede presumir de reunir a tres de los mejores actores de estos últimos años. Quizá vaya siendo hora de dar a Norton y Watts el reconocimiento que se merecen. No sólo por esta película, donde clavan sus papeles, sino por sendas carreras que posiblemente estén alcanzando ya la madurez. Menos reconocido por el gran público es Schreiber (quien, casualmente, sería un año después el protagonista de la adaptación cinematográfica de la novela El amor en los tiempos del cólera), pero que también cumple con nota en su breve actuación.

Resulta difícil recomendar a alguien, por vía textual, una película que se basa casi exclusivamente en su fuerza audiovisual para alcanzar tal grado de belleza y sobriedad. Un dato importante es que cualquiera puede disfrutar de El velo pintado, desde los primerizos hasta los cinéfilos. Quizá el público que más debería huir de la obra de Curran (que, por cierto, dirigió una más que pésima Stone hace dos años) sea el de los “talibanes del guión”. Como ya hemos mencionado, es la parte más coja de la película, y quizá hubiera hecho falta un poco más de metraje para solucionarlo, pero es un guión que no sonroja por lo escueto, ni por lo tópico, ni porque le falten detalles, sino que, simple y llanamente, palidece ante el verdadero valor del cine: lo audiovisual, que en El velo pintado alcanza una de las mayores cotas de este siglo XXI.

  • Título: Acero puro
  • Director: Shawn Levy
  • Intérpretes: Hugh Jackman, Dakota Goyo, Evangeline Lilly, Anthony Mackie, Kevin Durand, James Rebhorn
  • País: Estados Unidos
  • Año: 2011
  • Género: Ciencia Ficción
  • Duración: 126 min
  • Guión: Leslie Bohem, John Gatins, Dan Gilroy, Jeremy Leven (Cuento: Richard Matheson)
  • Música: Danny Elfman
  • Calificación: 02/10

En el año 2020, el boxeo es cosa de robots. Los combates entre seres humanos han dejado paso a mega-construcciones de metal que luchan hasta la desintegración. En estas circunstancias, antiguas glorias del ring como Charlie Kenton se dedican a enseñar el deporte a estas máquinas, de una manera muy similar a la de un videojuego. Pero mientras, Charlie también se tendrá que ocupar de su hijo Max, que se ha quedado huérfano de madre y que también dejará huérfanos los dedos de la mayoría de los espectadores, que tendrán que comerse las uñas para paliar la crispación que genera su personaje.

En principio, el planteamiento parece aceptable. De hecho, es bastante creíble que en un futuro no muy lejano pueda existir una competición similar a la que nos presenta Acero puro. Además, los efectos especiales que adornan los movimientos de los robots están muy conseguidos (algo lógico, teniendo en cuenta el dinero que hay de por medio). Desgraciadamente, es lo único positivo que acabaremos sacando de esta obra.

Porque, como decíamos, no puede existir una película mínimamente aceptable si uno de los actores protagonistas no hace más que irritar al espectador fotograma tras fotograma. Hablamos de Dakota Goyo, un niño que posiblemente tenga poca culpa de lo que sucede con su personaje en las dos horas de película. Cuando sea más mayor, y vuelva a ver la que fue su primera gran película, quizá se tape la cara con una almohada y reniegue de la interpretación por siempre jamás.

Shawn Levy tiene el dudoso honor de dirigir a uno de los niños más repelentes de la historia del cine. Hay que dejar claro que el pabellón estaba bastante alto, si tenemos en cuenta casos como el de Jurassic Park o el Anakin de La amenaza fantasma. Pero nos tememos que, después de ver Acero puro, el personaje de Goyo ha superado todos los listones en lo que a repulsión se refiere. Desde la primera vez que aparece en pantalla, ya intuimos que algo no va bien. Si nos imagináramos a un niño de 11 años que acaba de perder a su madre, veríamos a un joven hundido, con la cabeza gacha y los ojos rojos del llanto. Pues bien, Goyo es la antítesis de ello: un niño con semblante chulesco y actitud prepotente. Esto, unido a la pinta de pijo y consentido que luce el susodicho, hace despertar un carácter asesino en el espectador tan feroz que ninguno de los poderosos robots de la cinta conseguiría aplacar.

A partir de ahí, ya era difícil arreglar la situación, pero si seguimos viendo la película (cosa difícil, ya que a la media hora dan ganas de perder el tiempo de otra manera), comprobaremos que no hace más que empeorar. La historia se mueve entre tópicos y momentos más que trillados, dando la sensación de que estamos ante un mero copypasteo de otras películas. Todo esto, aderezado con un niño que a cada minuto que pasa resulta más odioso (cuando se pone a bailar ya es algo surrealista), un Hugh Jackman que se ve desbordado ante tanta inutilidad (menos mal que le han pagado bien) y una Evangeline Lilly que está ahí para lucir palmito (desgraciadamente, sólo en un par de escenas).

Por tanto, Acero puro parece una película que sólo se puede recomendar a los tiernos infantes que en su corta vida todavía no han visto mucho cine. Para el resto de mortales, la mejor opción sería hacer una sesión doble: primero Acero puro y, acto seguido, Carrie. Con el paso de los días, posiblemente tengas la sensación de que ambas películas son en realidad la misma y que la mítica niña demoníaca Carrie fulminó con una buena tunda al odioso pijo de Acero puro.