Posts etiquetados ‘Udo Kier’

melancholia-569332875-large

  • Título: Melancolía
  • Director: Lars Von Trier
  • Intérpretes: Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Charlotte Rampling, Alexander Skarsgard, Stellan Skarsgard, Udo Kier, John Hurt
  • País: Dinamarca
  • Año: 2011
  • Género: Drama
  • Duración: 67 min
  • Guión: Lars Von Trier
  • Música: Mikel Maltha
  • Calificación: 7/10

 

Alguien dijo alguna vez que “No es el tiempo que pasa, pasamos todos nosotros” Y parece que fue ayer cuando había que organizar quien hacía la entrada cada día de este blog. Aquellos jóvenes aspirantes a periodista han visto como sus vidas respectivas les llevaban por caminos raros. El periodismo quedó atrás, junto a la juventud, algunos sueños y unos cuantos jirones de piel. Ahora somos más maduros, que no más sabios. Pero hay algo que no ha cambiado, y es el amor por el séptimo arte. Las lentes cóncavas respectivas siguen abiertas y enfocando a los largometrajes de ayer y de hoy.

Y precisamente por eso es por que – perdón, compañeros – voy a reabrir la caja de los truenos. Durante años he tenido que escuchar como Juan Pablo Roldán y Álvaro Casanova debatían sobre una película que ambos tuvieron ocasión de ver al empezar esta aventura bloguera, Melancolía. Tan dispares eran sus opiniones, a tal punto de que fue la única vez en este blog que una cinta recibía durante dos días seguidos dos críticas diferentes, una muy positiva y otra muy negativa, que uno se quedaba con la curiosidad de juzgarla por sí mismo. Pero como ciertas personas tienen culo de funcionario desde tiempos inmemoriales, lo que significa que van al ritmo que les da la real gana, han tardado hasta siete años en sentarse para intentar valorar esta obra.

Para ello, y dado que siempre es preferible sentarse ante la pantalla sin saber nada de lo que va a acontecer en la misma para que la historia te atrape y te sumerja en su propio mundo más allá de ideas preconcebidas, la verdad es que la única idea que tenía yo de la cinta, más allá de las opiniones dispares, es que salía Kirsten Dunst y que había una boda terrible. Y no sé por qué, mi cabeza lo enlazaba con el Hotel Embrujado de la Warner y similares. Así que cuando ha empezado todo y la música de Wagner ha impregnado los oídos mientras imágenes cósmicas fluían bajo la atónita mirada, el director danés ha podido meterme en su juego desde el primer momento.

artes-melancolia.jpeg

Por supuesto, a estas alturas no vamos a descubrir el guión de este film. Quizá una de las cosas que más llama la atención sea el título. Melancolía. Si uno busca esta palabra a nivel etimológico sabe lo relacionada que esta con la creencia médica griega del humor negro, y el sentimiento de tristeza que este lleva aparejado. La melancolía es poco más que ese sentir, ese estado en el que uno echa de menos ser otra persona, no haber tomado otros caminos, haberlos tomado y haberlos perdido, lo que tenía, lo que nunca tuvo. Cualquier excusa es buena para sentirse así. Personalmente, estoy convencido de que Parménides de Elea, con su “El ser, es y el no ser, no es” era ante todo un melancólico tratando de aceptarse a sí mismo.

Así pues, la película se divide en dos partes: en una primera, Justine (Kirsten Dunst) asiste al día de su boda de una manera totalmente desapasionada. En la boda, la novia, que está claro que padece algún tipo de trastorno mental o emocional (Al igual que el resto de miembros de su familia) se va derrumbando poco a poco hasta conseguir destruir toda su vida (como conjunto de pareja, trabajo, relaciones con terceros y etc.) y volver a su propio estado. Pero en esta parte aún nos pasará un poco por encima un extraño cuerpo celeste que hay en el cielo, y que forma parte de la constelación de Escorpio, con el que Justine parece sentir cierta afinidad.

En la segunda parte, este pasará a ser el protagonista. De la mano de Clare (Charlotte Gainsbourg), hermana de Justine, asistimos como unos días después ésta se encuentra sin nada, y que el cuerpo que ocultaba la constelación de Escorpio era un planeta que va a pasar cerca de la Tierra, sin llegar a colisionar contra ella. No obstante, Clare tiene miedo de que no sea así, pese a las advertencias de su marido. Y de ese miedo y esa aceptación del destino es donde tiene lugar el argumento de la peli.

Porque el hilo conductor de la película es el propio nihilismo, el vacío existencial. La nada, asociada en una escena de la primera parte a lo baladí del trabajo y la creatividad humana (Incluso la nada es demasiado buena para ti, sentencia Kirsten Dunst) y asociada en la segunda a la aceptación del destino (No hay ningún sitio dónde puedas ir/ Estamos solos, no hay nadie más) y la búsqueda de ese nihilismo, de esa reducción al absurdo, de esa frase de tanatorio que siempre suena a palabras vacías flotando en el aire y que dice que No somos nada.

Así y todo, y como si fuese un crepuscularista, Trier, que es un genio en lo técnico, aprovecha esa nada para crear una obra de arte bellísima, con escenas de puro genio, amparado en interpretaciones magistrales (de todos, porque ese discurso antimatrimonial tan digno de Charlotte Rampling merece ser visto mil veces) pero que se basa en la nada, es una gran envoltura hueca, representa el vacío y el nihilismo. De melancólico a melancólico, el propio Parménides podría habérselo dicho: Ex nihilo nihil fit. Solo nos queda, probablemente, una de las mejores y más bellísimas escenas finales de la historia del cine, pero que no llega a aportar nada a nuestro interior, salvo la admiración, de la belleza de un momento.

Así pues, solo nos quedará saber el juicio de Diego Cabanillas para que todos los cóncavos se enfrenten a la melancolía y vean que encuentran reflejado en ella.

1 X0mY0DO8ROEqyl4lVP_gnw